CONTRATISTA GENERAL
Cómo definir tu tarifa por hora como contratista
Convierte tus costos reales en una tarifa por hora que cubra gastos generales, deje lugar para la ganancia y siga ganando trabajos.
Tu tarifa por hora es el número que decide si construyes una carrera o solo sigues trabajando. Si la fijas muy baja, cada trabajo pierde dinero en silencio. Si la fijas muy alta, te sales del mercado. La solución es dejar de elegir un número redondo y empezar a calcular desde tus costos reales.
Cobra por el valor, no solo por las horas
Los clientes no pagan por horas; pagan por problemas resueltos y resultados entregados. Pero una tarifa justa igual debe construirse desde tus costos, o el resultado que entregas te costará en silencio más de lo que ganas.
Conoce tu costo total por hora
La tarifa que cotizas primero debe cubrir el costo real de la persona que hace el trabajo. Eso no es solo el salario: impuestos, compensación laboral, seguros y beneficios se suman encima. Si no conoces ese número, cada cotización es una suposición.
Calcula la tarifa real con los números de tu cuadrilla
Usa la calculadora de mano de obra con tu tamaño típico de cuadrilla, horas, salario y carga laboral. El costo efectivo por hora que devuelve es el piso por debajo del cual tu tarifa no puede bajar y aun así pagar la mano de obra.
Agrega gastos generales y ganancia encima
El costo de mano de obra por hora es solo el trabajo de campo. Suma tus gastos generales por hora facturable y la ganancia que quieres. Solo entonces tienes una tarifa que mantiene el negocio vivo en lugar de solo cubrir a la cuadrilla.
- Costo por hora de mano de obra de la calculadora
- Más gastos generales por hora facturable
- Más tu ganancia objetivo
- Igual a tu tarifa mínima viable por hora
Compárala con el mercado y ajusta
Una vez que tengas una tarifa respaldada por cálculo, compárala con lo que paga tu mercado. Si tu tarifa mínima está por encima de lo que los clientes pagan, la respuesta no es absorber la pérdida en silencio — es subir el valor, ser más eficiente o apuntar a mejores clientes, para que las cuentas cuadren a un precio que alguien sí pague.